





La mañana del sabado fue totalmente distinta a lo que habiamos vivido durante los dias anteriores. Contratamos una excursion guiada para conocer los otros barrios de Nueva York, esos que quedan ocultos tras la sombra de los rascacielos de la isla de Manhattan pero que forman tambien parte de esa ciudad. Los contrastes fueron tremendos, vale la pena pagar un poquito para que te lleven en bus hasta rincones que tu jamas pisarias. Como The Bronx. Esa fue nuestra primera visita y tambien la mas impactante de todas. El Bronx esta situado al norte de la ciudad y, nada mas entrar, ya te das cuenta de que estas en otro mundo en el que las reglas que tu conoces no son las mismas que se aplican alli. Los jardines estan vallados con alambre de espinos para evitar que las bandas entren cuando tienen una pelea. Porque las peleas alli son, basicamente, a muerte. En muchas calles hay zapatillas de deporte colgadas de los hilos de los postes de telefono o de la luz. Son los trofeos de los pandilleros asesinados por haber traicionado al grupo y que avisan de que, en el Bronx, pocas bromas valen. Yo me senti ciertamente mal por estar dentro de aquel mini-bus observando en plan guiri las miserias de los demas. Pero tambien es cierto que ver, por ejemplo, una larga cola de personas ante una iglesia para recibir caridad sirvio para sacudir mi conciencia, ponerme de nuevo los pies en el suelo y acordarme de que el mundo sigue siendo muy injusto aunque yo este de vacaciones...
e no puede verla como un objeto de deseo, si no como una especie de maquina de procrear. Por eso visten con vestidos muy largos que cubren su cuerpo, incluso con tupidas medias negras en pleno verano. Ellos leen el libro sagrado del Talmut, que contiene el Pentateuco (los cinco primeros libros del Antiguo Testamento) desde una edad muy temprana y a los diez años ya se lo saben de memoria. Se dejan crecer la barba y esos curiosos tirabuzones en su cabeza rapada como simbolo de sus creencias en la pureza del hombre. Es una comunidad que tiene el privilegio, por ejemplo, de tener sus propias alas en los hospitales de Nueva York, donde solo pueden entrar ellos (con medicos judios, por supuesto) o linias propias de autobus (rotuladas en hebreo). Quizas sea porque son los propietarios de los negocios de diamantes y otras alhajas de la Quinta Avenida de Manhattan. Precisamente, de Brooklyn fuimos hasta Fifht Avenue y, pese a ser el sagrado dia del Sabath, ese que hace que ni siquiera puedan abrir las puertas de sus casas porque cualquier trabajo seria una ofensa a su dios (por eso ves a los niños cargando con las llaves), todas las joyerias estaban abiertas. Hmmm.. Mucho Talmut, pero me parece que lo que al final importa, como siempre, es el money...
p Tower, ya por nuestra cuenta. Nunca he visto nada mas hortera, la opulencia por la opulencia: un vestibulo con cascadas y marmoles rosas que parecia estar diciendote "Ehhh! Bienvenido al mundo de los ricos, ese en el que tu nunca podras estaar...". Alli hay una especie de centro comercial, aunque en lo alto de la Trump Tower hay oficinas y exclusivos y carisimos apartamentos. Justo en la esquina esta otro icono de la ciudad, alimentado sin duda por el cine y la literatura: la joyeria Tiffany's. No es que me crea Audrey Hepburn (solo faltaria), pero yo tambien me comi una cookie frente a su escaparate. Breakfast at Tiffany's. Desayuno con diamantes. Momento friki...
o en el sur de Brooklyn con un paseo maritimo frente al Oceano Atlantico. Es un lugar tremendamente decadente y estar alli es otra experiencia mas de lo distinta que puede ser New York dependiendo de donde estes. Hacia mucho frio, menos mal que llevaba un chubasquero de emergencia en mi mochila! Pero nos paramos a merendar en Nathan's y la cosa se puso mejor. Se trata del lugar donde nacio el perrito caliente y cada año se organiza alli un concurso de comedores de hotdogs que siempre vemos en television. "Estan locos estos americanos..." (Obelix dixit)
La mañana del viernes 25 de Agosto amanecio gris en Nueva York. Pero no importaba demasiado, porque la primera visita del dia era al barrio de TriBeCa (Triangle Below Canal), un barrio eminentemente industrial que habria sido totalmente derruido de no ser por la firme oposicion de ciertos intelectuales que le dieron una nueva vida reciclando los antiguos edificios industriales en estudios y viviendas. Algo asi como el Poble Nou de Barcelona. De hecho, TriBeCa contiene la mayor cantidad de arquitectura en hierro forjado del mundo y fue aqui donde se pusieron de moda los famosos lofts. El acronimo TriBeCa hace referencia a la zona situada por debajo de Canal Street, una calle que cruza Broadway de este a oeste. De alli, subimos hasta el SoHo (South Houston), por debajo
de Houston St., tambien perpendicular a Broadway. El SoHo es sobradamente conocido por sus tiendas exclusivas y tambien por sus innumerables galerias de arte. De hecho, estuve con mi padre en una de ellas, haciendonos pasar por acaudalados españoles dispuestos a comprar un Miro, un Rembrandt o un Matisse (porque ricos no somos, pero nada tiene mi padre que envidiar en buen gusto y en connaissance de grandes pintores a los que pueden llevarse una obra de arte a golpe de talonario...)
Desde el SoHo y en el Subway (ojo con las estaciones de metro en la City, porque tienen un cierto truco, aunque todo es acostumbrarse) nos dirigimos al barrio de Chelsea, donde comimos una rica e hipocalorica hamburguesa en el Chelsea's Empire Dinner, una tipica cafeteria americana como las de las pelis (y que aparece en una portada de un disco de Tom Waits).
Desde alli, e intentando digerir la comida, caminamos varias travesias hasta llegar al Flatiron Building, el primer rascacielos de New York (fue construido en 1902), el cual cambio las corrientes de los vientos de la ciudad con su peculiar forma afilada. Dicen que los caballeros de la epoca se agachaban un poquito para ver asomar las piernas de las damas porque el aire les levantaba los vestidos...(menudos caballeros, ehhh!)
Desde ese lugar hasta la calle 34 con la Quinta Avenida,
que es donde esta el Empire State Building, hay un paseo. Ademas, muy cerquita esta el famoso Madison Square Garden. Pudimos ver el ESB iluminado de color verde, seguramente porque empezaba el fin de semana. Oh, oooh..! Eso significaba que estabamos a punto de terminar nuestro viaje! (Alli me desmorone un poco, porque creo que no exagero si digo que nadie se va de NYC sin pensar que se quedaria, al menos, unos cuantos dias mas...)
Aquella noche termino con un paseo (cabe decir que con los pies totalmente destrozados y un cansancio epico) hasta la cercana (entre comillas, por supuesto) calle 42. Alli admiramos por ultima vez Times Square iluminada, con sus luces de neon relampagueando en nuestras pupilas a modo de despedida (al menos, hasta la proxima vez).
Este post esta dedicado a los simpaticos polis del NYPD, porque mas que agentes de la ley fueron personajes de un parque tematico al prestarse encantados (solo hay que ver sus caras) a hacerse una foto conmigo... con gorra oficial incluida!! Es una foto muy friki que demuestra lo amables y divertidos que son en general los habitantes de la Gran Manzana.
La siguiente mañana la dedicamos a pasear por el Greenwich Village. O simplemente, The Village, que es como es conocido por sus habitantes. Se trata de un barrio muy curioso que conserva todavia la estructura de pueblo que le da su nombre. Sus calles son estrechas, tienen edificios bajos con un cierto aire ingles y uno puede encontrarse son animados cafes y restaurantes realmente variopintos. Es el barrio bohemio, el de los poetas. Un Montparnasse en Nueva York. Es, ademas, la zona donde vive la comunidad gay cuarentona (los jovenes se han mudado a Chelsea). Esa mañana descubri, ademas, de donde proviene el nombre de los Village People!
Y cabe decir que tiene, ademas, ese decadente encanto de los barrios que son pequeñas ciudades dentro de una gran ciudad.
Anduvimos hasta Washington Square, donde se encuentra el Arch (arco) que enmarca (cuando podan los arboles...) el Empire State a lo lejos y bajamos andando hasta Broadway St., una arteria enorme que cruza casi de extremo a extremo y en diagonal la isla de Manhattan.
Esa tarde estuvo dedicada a las compras, sobre todo en Chinatown, donde es tal el bullicio de turistas intentando hacerse con la mejor falsificacion de objetos de grandes marcas, que es imposible no acabar medio loco. Al menos, asi acabe yo, dada mi poca predisposicion al consumismo y al regateo... Pero antes de ello, paseamos por Little Italy (que ya casi no existe porque la zona china la esta fagocitando) y nos dimos cuenta de como Chinatown es, rea
lmente, un trocito del gran gigante asiatico instalado en NY: ¡todo esta rotulado en chino, hasta el cartel luminoso de los McDonald's!
Este post esta dedicado a los Ross, Rachels, Joeys, Chandlers, Monicas y Phoebes de mi vida (Armando, Yosu, Gus, Mo, Buita, Milla, Xavi, Pedro, Maribel y todos los demas...)


Tras el paseo en barco, volvimos a recorrer la zona yuppie de NY, vimos la Bolsa, el Federal Reserve Bank y nos hicimos las pertinentes fotos guiris en la estatua del Toro de Wall Street. De nuevo subiendo por Broadway St. y acotando por calles adyacentes, nos dirigimos hacia el South Street Seaport. El Pier 17 es una zona de bares, restaurantes y tiendas que forma parte del muelle del rio East. Hay incluso barcos antiguos amarrados que uno puede visitar y, por la noche, es un lugar realmente animado. Alli estuvimos un buen rato viendo como anochecia y se encendian poquito a poco las luces de los rascacielos y escuchando las canciones que una artista callejera nos quiso regalar.
Llego el martes 22 de Agosto y volvimos a madrugar para coger un avion desde Buffalo hasta NY City. "Cuantas horas muertas esperando aviones, y las que me faltan!", pensaba yo mientras hacia el friki escribiendo postales... El vuelo no dura mas de una hora y media, lo hicimos con Jet Blue, una compañia aerea estadounidense de bajo coste que opera en casi todo el pais y que ofrece un excelente servicio. Sobre la una del mediodia estabamos en el hotel, muertos de sueño pero con esa extraña predisposicion que tu alma adopta cuando viajas y que hace que lleves al extremo de la extenuacion a tu pobrecito cuerpo... Recuerdo terminar de comer y pensar que no seria capaz de andar ni un solo metro mas. Recuerdo vagar por el Subway hasta llegar a Times Square e ir arrastrando mis pies hasta pisar la Quinta Avenida creyendo que me iba a desmayar, pero... de repente, llegamos a nuestro destino y fue tal la emocion que todo el cansancio se desvanecio como si fuera humo.
rocito de boveda que quedo sin pintar expresamente para mostrar lo que ensuciaba el humo de las antiguas locomotoras de vapor...
Tras un madrugon de infarto, sin habernos recuperado todavia ni del jet lag ni de la inhumana pateada de los dias anteriores (calculamos que el sabado anduvimos mas de 25 km y el domingo, unos 15..) a las seis de la mañana del lunes estabamos en el aeropuerto JFK de nuevo, rumbo a Buffalo, en el norte del estado de Nueva York.
Estuvimos todo el dia disfrutando de este espectaculo natural tan curioso. Sabiais que las cataratas erosionan la roca a razon de dos metros por año? Eso significa que, desde que se potenciaron turisticamente alla por 1860, han menguado mucho. Tanto, que lo podeis comprobar vosotros mismos mirando esta fotografia: la esquina de esta piedra marca donde estaba el inicio de la Catarata de la Herradura cuando se descubrio. Y, al fondo, podeis ver donde esta ahora. Asi que.. daos prisa, que si esperais mucho, no la vereis!
Dicen que neoyorkino es el ultimo que llega a Nueva York, asi que nosotros no tardamos nada en convertirnos en uno mas de los habitantes de esta fascinante ciudad. La Capital del Mundo... Y de veras lo es, porque enseguida te das cuenta de que se trata de una total melange de culturas y tambien porque es como si siempre hubieras formado parte de ella. Estamos tan acostumbrados a los rincones de New York, nos la han mostrado tantas veces en el cine, la hemos leido incluso tan a menudo, que cuando la pisas... simplemente, es como si no fuera la primera vez. De verdad.
cones romanticos donde esconderse del bullicio urbano e incluso el enorme y maravilloso Metropolitan Museum of Art, el Met (que abarca nueve hectareas solamente...). Hay que visitarlo durante el fin de semana, porque es cuando los neoyorkinos lo disfrutan. Hay cientos de corredores de jogging, de personas paseando a sus perros, de crios jugando con sus padres, de grupos de amigos tumbados al sol, de familias haciendo pic-nic.. Si consigues mezclarte entre todo ello, acabas disfrutandolo tu tambien como si formaras parte de la ciudad. Es emocionante llegar a Strawberry Fields, el jardin homenaje a John Lennon, ubicado frente al edificio Dakota, donde vivia y ante el que fue asesinado. Alli siempre hay flores o velas que cubren un mosaico con la leyenda "Imagine", y para una beatlemaniaca como yo es muy especial estar alli.
minerales que te deja boquiabierto. Y salas que muestran la vida animal y tambien todas las culturas que habitan la Tierra. Es altamente recomendable visitarlo, aunque es una lastima porque se debe dedicar un dia o mas, y eso es imposible cuando solo estas diez dias en NY.
, una pena el no tener mas dias, porque es tal la cantidad de obras de arte que contiene, que podrias perderte dentro de el durante mas de una semana y seguir disfrutando todavia.Por cierto (para iniciados frikis): Happy No-Birthday!!
Nota para puristas y curiosos: este post ha sido escrito desde Australia. Eso conlleva que no haya tildes y, lo mas sorprendente: que haya tenido que buscar sinonimos para cada palabra con "enye" que se me pasaba por la cabeza.